viernes, 15 de agosto de 2014

Salmo 121

"Señor, cuando te miro, mis lágrimas simplemente se desvanecen; una paz se apodera de mí y ya no siento temor. Señor, cuando Tú me miras, sé que no estoy solo; mi espíritu se eleva por encima del dolor que mi corazón ha conocido. Abrázame; no dejes que me vaya. Te necesito con toda mi alma. No hay nada que puedo enfrentar sin la gracia que veo en Tí cuando te miro. Señor, cuando Te miro a Tí, el mundo se vuelve tan pequeño. Las cargas que llevo: puedo dejarlos caer. Cuando me miras a mí, sé que estoy a salvo. Estás más cercano que mi aliento y me ayudes a orar. Abrázame; no dejes que me vaya. Te necesito con toda mi alma. No hay nada que puedo enfrentar sin la gracia que veo en cuando Te miro a . Cuando me miras a mí. Cuando Te miro a Ti ". --Kathy Troccoli
Hoy, una cosa increíble (para mí) me pasó. Cuando estuve manejando en la hora del almuerzo del trabajo, vi a toda Stone Mountain desde mi carro a través de la distancia. Debido a que Stone Mountain está lejos y por lo general oculto por la contaminación o por las nubes, no lo veo a menos que esté yo en una cierta parte más cercana a la ciudad. Eso de por sí era increíble, pero lo que realmente me dejó sin palabras por un momento es que me pasé toda la noche oyendo una y otra vez en mi espíritu, "Levanto mis ojos a los montes de donde viene mi ayuda. Mi socorro viene de Jehová, Creador del cielo y de la tierra.” 
¿Te acuerdas de ser pequeño, y ver a alguien llegar a la guardería o la escuela para recogerte? Sientes que todo está bien en el mundo; te sientes seguro y protegido de las "montañas rusas" de la vida; alguien más grande que ti te está observando en tu "medio ambiente", y se siente orgulloso de ti, y su fuerza te da un respaldo. De repente, te sacan de las riñas infantiles, o de la espera de ir a casa y comer, o de una sensación de anhelar ver una cara "familiar". Como el náufrago dice que llega, finalmente, rescatado y al hogar, "¡TIERRA!"
Hay tantas cosas que pasan a nuestro alrededor. Desde Gaza a Irak; de África a Costa Rica; hay situaciones espantosas y miles perdidos esperando una respuesta. Nuestras situaciones palidecen en comparación con el hambre, la plaga, y la guerra; sin embargo, para el marido o la esposa a la espera de ver la pareja volver a casa después de un abandono repentino; para los niños anhelando que sus padres dejen de pelear; para una madre soltera o un padre soltero preguntándose cómo pagar las facturas, cada situación es tan relevante y tan único en el mundo de esa persona que sintiendo la soledad. Después, por un breve momento, logramos ver un vistazo de la grandeza de Dios en medio de nuestra situación; captamos una sensación de Su cercanía. Un toque suave; una palabra amable; provisión oportuna y todo combina sacarnos de nuestra miseria para decir, "Levanta tus ojos a los montes. Él no te ha abandonado. Él no te abandonará. Inclusivo en el valle de la sombra de la muerte, estás solo pasando; esto no tendrá la última palabra.”  Aun la muerte, para aquellos que creen, no gana; hay una resurrección. No hay nada que te puede suceder que Él no ha vencido, y Sus ojos están sobre ti.

Que busques a Él, hoy. Que puedas sentir Sus brazos alrededor. "Él está aquí; santo; santo. Está aquí. Amén. Está aquí. Aleluya. Bendeciré a Su nombre una vez más. Él está aquí. Escuche con atención; oírle gritar tu nombre. Él está aquí. Usted le puede tocar. Usted nunca será la misma”. (Banda vocal Gaither)

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