Este domingo, a través del Skype, pasé tiempo con un querido amigo cuyos doctores le dicen que está muriendo de cáncer, y que, en las palabras de ellos, tiene "momentos para vivir." Le hice reír y lo escuché llorar, y mientras que orábamos juntos, sabíamos que, en su caso, la única forma de darle una oportunidad es si él suelta los secretos que guarda y los temores pesando su corazón y desgastando su cuerpo. Sabemos que cada conversación podría ser lo ultimo, pero sabemos que Dios sana, y que la única forma de ayudarle ganar esta batalla es traer todo a la luz. Pensé de nuevo en las palabras de la canción, "Nada en el mar. Toma de la profundidad. Abraza el misterio de todo lo que puedas ser. Este es tu tiempo. Esta es tu danza. Viva cada momento. Deja nada al alzar. Lánzate hacia los brazos de la misericordia de Dios, y te vas a escuchar orar, 'Dios, sálvame.'" "¿Que si mañana; que si hoy, enfrentando la pregunta, que contestaríamos?"
Mi amigo tiene una linda familia y una oportunidad en la vida, pero necesita saber cada día mas y mas cuanto Dios lo ama, y que puede soltar todo y abrazar la persona en quien Dios lo esta llamando convertirse. Su vida es una linda canción, y el dolor y las decisiones del pasado solo hacen de cada nota mas bonita. ¿Que pasa si anegarle a Dios no es tan sencillo como decir, "Yo no creo," sino brincar o tomar a lo ligero Sus promesas y olvidar en nuestras acciones transmitir, "Yo creo. Me ama. Me ha perdonado. Viviré cada decisión como creo en El." ¿Que pasa si anegarle significa lastimar a los que están alrededor; tomar plata que no es nuestra; acostarnos con personas no nuestros esposos; mentir; airearnos; lastimar con palabras o abusos; que pasa si vivimos creyendo que lo conocemos y lo negamos en cada acción?
Yo sé que creo en Dios, pero me encuentro extrañándolo, hoy. Mientras que oro por las personas y busco ayudar, ¿me fió demasiado en mis propias fuerzas y se me olvida que mi mejor Amigo está sentado a la par??? ¿Doy consejos de mi mente y no de mi corazón...ese lugar tan dentro de mi que dice, "El es real. El puede hacer una diferencia"?? "Yo creo, y por esa creencia, vale la pena vivir y morir." Quiero volver a vivir así...no en temor de que lo voy a negar; no en la simplicidad de nunca soltar mi fe, sino en la profundidad de vivir por esa fe cada día. Hay un quebrantamiento y una sanidad en soltar; en vivir cada momento en la luz de Su amor sin temor al rechazo, o dolor, o el perder lo que más amo. Si lo que más amo es EL, ¿que puedo perder?? El va a estar allí en cada paso; en cada circunstancia; dándome paz, y fe, y amor. NADA es más grande que Su Nombre. Así es que, si solo en este blog, como una declaración hacia el cielo, quiero escribir de nuevo como hice cuando era pequeña. "Yo SI creo." Y de alguna manera, esa declaración es todo, y nada, y pequeña, y justo lo suficiente para mi. "Yo SI creo." Amen.