miércoles, 25 de enero de 2017

Todo Lo Bueno

Philippians 4:8


Nueva Versión Internacional

Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.

Leí estos versos, hoy, y me hicieron llorar aunque los he leído tantas veces.  Los leo cada semana; cada mes; cada año; cuando estoy en momentos de mucho trabajo o ataques del enemigo, los uso cómo medida para cubrir mi mente y mi corazón.  Pero hoy, cuando los leí, los leí con otro pensamiento, y me traspasaron hasta el alma.
Edmund Burke, un señor en los 1700's quien luchó para devolver a la Iglesia a sus principios originales basados sólo en la Bíblia y en creer todo lo que nos enseñó Jesús dijo que, "Para la maldad triunfar lo único que se necesita es que la bondad (lo recto; los que se llaman ser buenos) no hagan nada."
Así es que me encuentro hoy con preguntas, y lágrimas, y un alerta a volvernos rápidos al Señor mientras que "puede ser hallado."  Porque vendrá un tiempo y casi es cuándo se abren los cielos, y vuelve nuestro Dios a recoger a los que se han mantenido en creerle, y amarle, y luchar para que triunfe la verdad que sólo hay en Él.  Mientras tanto, ¿qué hacemos con esa verdad?  Porque, en vez de pensar en lo verdadero, nos aferramos al mentir unos acerca de otros; de traer división y odio; de luchar por nuestros reinos terrenales.  ¿Por qué no pensamos en lo respetable y extender sanidad y misericordia en vez de decidir quienes son merecedores de nuestra atención y amor?  ¿Por qué nos creemos con el permiso de hacer injusticias si es para una "causa mayor" (mayor sólo en nuestras mentes); por qué dejamos a un lado lo puro en nombre de entretenimiento? Es tan fácil dejar de ser amables cuándo percibimos que alguien nos quiere quitar lo que era "nuestro;" tan fácil de olvidar las cualidades admirables en quienes nos rodeen...que son dignos de escuchar palabras de ánimo y afirmación; lo necesitan; necesitan una mano extendida en amor.
Entre más vivo, más veo inquisiciones; facciones y divisiones.  Extraño los momentos de mi niñez y juventud dónde sabía que el mundo podía odiarme, pero que, al llegar dónde los cristianos, sabía que tenía quienes creían en mí y me amaban y me querían ayudar triunfar.  Esto es un llamado a volver a esos días.  Todavía, hay tantos quienes queremos ver a Dios ganar; Su justicia triunfar; Su pueblo amar.  Qué tengamos valentía para ser el cambio que tanto anhelamos ver; valentía para ver quienes se sienten solos y amarlos; quienes se sienten enfermos y ayudarlos y orar por ellos; quienes no tienen, darles que comer como en Hechos 2:42. Y Dios mismo resplandecerá sobre nosotros ayudándonos, de nuevo, "en esto pensar."
EDMUND BURKE "Cada vez que se hace una distinccion entre la libertad y la justicia, en mi opinion, ya ninguno está a salvo." 


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